martes, 2 de noviembre de 2010

Blanco y negro

Cuántas veces se escondió la luna antes de que yo terminara de contar las estrellas, cuántas veces dejé pasar el presente por aferrarme al ayer, cuántas veces dejé pasar la noche por esperar el sol...
Apagué en la oscuridad  la luz, de día prendí el interruptor, me amarré a mis recuerdos para soñar, me perdí por mostrarte a ti el camino, me encontré con miles de trampas al tratar de volver a hacer mios mis pasos...
Cómo era yo? Cuándo empecé a protegerme del dolor? Desde cuándo llorar es símbolo de debilidad? Desde cuándo llorar es de valientes?.
Dios, ahora que a tu nombre le robo mi esperanza, dónde estuviste todo el tiempo que no estuviste conmigo?, perdona el egoísmo, pero yo también te necesite, por qué no tomaste mi mano cuando me iba, por qué no gritaste  mi nombre antes de que lo cambie?
Ahora debate mi más creíble personaje con mi yo más olvidado, pelean en mi mente dos seres individuales propiamente mios, dos seres ajenamente propios...
Llevo dentro dudas y seguridad, llevo errores y aciertos sobre la piel, mi pasado condiciona mi presente y en mi presente divaga mi mente espiando el futuro.

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