lunes, 14 de mayo de 2012

45 minutos para un adios

El camino entero fui sintiendo, contando de nuevo, por fin otra vez. Pero es lógico, obviamente no respondes, no estás, pero esperaré. Esperaré "sentada".
Entre las cosas que te hablaba, me parecía interesante el hecho de como las personas pueden cambiar de opinión, ¿Cambiarías tu de opinión? mientras tu falso optimismo mentía, tus ojos decían que no. Yo sabía que lo era, tu también lo sabías, tan rotundo como un no. Y negabas con sinismo lo que ambos supimos desde siempre.
Sin embargo de cierta forma veo mi egoísmo, pero reclamo del tuyo, aún habiendo nada que reclamar. 
Debo decir, que a pesar de todo, fue bueno. Tenías toda la razón y recién ahora lo acepto, reciénahora  me pude disculpar, claro que no espero que lo hayas hecho, quizá al final todavía estás atado.
Gracias por asistir a mi última despedida.
No era el plan, pero tu lo títulaste así. No tienes idea de lo irónico del link de ayuda, suena tentador, sobre todo si se encuentra arriba de las líneas de mi conciencia y sentimientos cuando se hacen en letras.
Tu prisa, fue el punto aparte de lo que soportaba en pie. Estaba de pie y tu apuro quebró la cuerda que jalaba para mantener unida, tal como lo prometiste, sólo hoy.
 Sin embargo pudiste volverme a sonreír, a pesar de que el tiempo todavía no te fue suficiente, pero hay circunstancias en las que no se puede evitar y sonreí una vez más al verte hacerlo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario